Leucocitos (WBC)
Guía completa sobre el recuento de leucocitos — rangos normales, qué significan los niveles altos y bajos, y cuándo realizarse el análisis.
¿Qué son los leucocitos?
Los leucocitos (glóbulos blancos, WBC) son células del sistema inmunológico que defienden al cuerpo contra infecciones, virus, bacterias y otros invasores. Existen cinco tipos principales: neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos — cada uno con un papel especializado en la defensa inmunitaria.
¿Por qué es importante?
El recuento de leucocitos es una medida fundamental de la salud del sistema inmunológico. Los niveles anormales pueden indicar infecciones, trastornos inmunitarios, problemas de la médula ósea o reacciones alérgicas. El recuento de leucocitos es parte del hemograma completo (CBC), uno de los análisis de sangre más frecuentemente solicitados.
Rangos normales
| Grupo | Rango | Unidad |
|---|---|---|
| Adulto | 4.500 – 11.000 | células/µL |
| Adulto | 4,5 – 11,0 | ×10⁹/L |
| Niños (2–12 años) | 5.000 – 13.000 | células/µL |
| Recién nacido | 9.000 – 30.000 | células/µL |
¿Qué significan los resultados anormales?
Leucocitos altos (Leucocitosis)
Causas comunes:
- Infecciones bacterianas o virales
- Enfermedades inflamatorias (artritis reumatoide, EII)
- Reacciones alérgicas
- Estrés (físico o emocional)
- Tabaquismo
- Ciertos medicamentos (corticosteroides, adrenalina)
- Leucemia y otros cánceres hematológicos
Leucocitos bajos (Leucopenia)
Causas comunes:
- Infecciones virales (gripe, VIH, hepatitis)
- Trastornos de la médula ósea (anemia aplásica, mielodisplasia)
- Enfermedades autoinmunes (lupus, artritis reumatoide)
- Quimioterapia o radioterapia
- Infecciones graves (sepsis — consumo de leucocitos)
- Ciertos medicamentos (antibióticos, anticonvulsivos)
- Deficiencias de vitamina B12, ácido fólico, cobre
¿Cuándo debe realizarse el análisis?
El recuento de leucocitos es parte del hemograma completo, frecuentemente incluido en chequeos de rutina. Su médico puede solicitarlo específicamente si presenta signos de infección (fiebre, escalofríos), fatiga inexplicable, infecciones frecuentes, moretones, o si está recibiendo tratamientos que afectan la médula ósea.
Esta información es educativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario.
Revisado: 2026-02-01